Es posible que la justicia quede representada con esta imagen, una señora que con una mano sostiene una balanza y en la otra suele sostener un libro. En teoría representa que las leyes son iguales para todos, pero, ¿Es eso cierto?
Además, en teoría, las leyes son justas, es decir, su castigo o pena es mayor en función del agravio cometido. Puede ir desde una advertencia hasta una pena penitenciaria, en España; o incluso la pena de muerte en otros países.
Las leyes hemos dicho que son teóricamente justas e iguales para todos, pero si observamos un poco (no hace falta ser un experto), nos damos cuenta de que ninguno de los principios de la ley se cumplen.
Esto se debe a que las leyes, como dijo un filósofo alemán en su día, son creadas por la clase dominante, es decir, por los que tienen el poder económico, en nuestro caso son los banqueros y los grandes empresarios; y el poder legislativo, es decir, nuestros queridos políticos, siempre dispuestos a dejar entrar dinero fresquito en sus bolsillos a cambio de alguna ley nueva que ayude a estos peces gordos de los negocios.
¿Sería Marx un visionario?
Su Teoría era perfecta, la aplicación de Lenin, casi también. Sólo tuvo un fallo: La corrupción de la nueva clase dominante.
Si los que tienen el dinero son capaces de corromper a los que crean las leyes, los únicos malparados son el resto de la población, que se empobrece cada vez más y está menos protegida legalmente.
Según un vídeo visto en clase el día 4/2/15, en el que un hombre nos hace las comparaciones penales de la copia ilegal de archivos con otros delitos como amenaza, distribución de contenido pornográfico, hurto o peleas en la vía pública, los delitos de copia ilegal siempre tenían una pena mayor, es decir, que descargar una canción, un libro o una película ilegalmente es peor que ir a un establecimiento de venta y robarlo.
¿Quién sale perdiendo con estas copias ilegales?
La respuesta es todos, los establecimientos de venta o alquiler, que no venden ni alquilan, por lo que algunos se ven obligados a cerrar y, por supuesto, las compañías que producen estos CDs o películas.
Ellas son las que pierden más dinero, por lo que necesitan leyes más fuertes para asustar a la población que, bien por falta de dinero o por comodidad, mientras pueda, seguirá descargando y viendo on-line toda clase de archivos descargables.
Mientras tanto, estaremos tranquilos, nos robarán en la tienda o en casa, nos amenazarán con un cuchillo, darán a los niños en el colegio cualquier cosa pornográfica, que siempre estará más penado la descarga de archivos, que no tiene daños directos como los anteriores mencionados.
Igualdad 0, Justicia 0.
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